

El viernes 12 de julio se llevó a cabo la presentación de la investigación, “Sostenibilidad de la agricultura urbana” realizada por la Red de Agricultura Urbana y Periurbana Regional Altiplano, la Estación Experimental de Patacamaya de la Universidad Mayor de San Andrés quienes organizaron y desarrollaron la investigación con información de la instituciones miembros, de lo que resultaron datos sobre la situación actual de la agricultura urbana desde diferentes factores, como el económico, social, cultural, ambiental y salud.
La actividad de socialización de los resultados se la hizo en presencia de productoras y productores ecológicos de áreas urbanas, quienes practican la agricultura urbana y dieron información a través de encuestas digitales que se estructuraron para la investigación, se desarrolló frente a las y los productores agroecológicos para que puedan tener más el claro la situación de sostenibilidad.
La exposición contó con varios datos, resaltando que la agricultura urbana se convierte en una actividad sobre todo, para el beneficio personal y de las familias. El aspecto de rendimiento económico queda más rezagado, aunque tiene cierta relevancia al ser una manera de ahorro la producción en los invernaderos o carpas solares, ya que las familias no compran muchos alimentos porque los producen en sus propios hogares.
Otro de los datos importantes fue saber el alto valor que tienen los alimentos producidos en la ciudad de El Alto, que según la investigación tienen mayor grado de antioxidantes, componente que aporta a la regeneración del organismo. Esta cualidad importante puede aportar para tener mayor beneficio para el consumidor y para que los productos sean más atractivos para la producción y el mercado.

Se resaltó que uno de los retos de las y los productores es la producción de semillas e insumos para que de esta manera no se tenga que depender de la compra de estos productos de empresas o comercializadoras. Las herramientas que los agricultores urbanos tienen deben ser puestas en práctica para lograr sostenibilidad. El desafío es también de las instituciones que capacitan a la población para lograr que los métodos y herramientas de la agricultura urbana y periurbana sean para el beneficio de la población.
Por otra parte, la participación de las participantes fue muy beneficioso para que ellas y los técnicos de diferentes instituciones se retroalimentan. Se comentó sobre la falta de sensibilización que existen en la población en general sobre el valor de los alimentos, la diferenciación que existe entre los alimentos agroecológicos y los que se producen con químicos. También surgió la necesidad de continuar profundizando la agricultura urbana, para visibilizar los beneficios en la prácticas alimenticias y el trabajo de las productoras y ser una alternativa mucho más fuerte ante la agricultura común.

